No dicho

Me tatué tu silencio
en el rincón más oscuro
de mi memoria.

Ahí, donde las palabras
no dichas
florecen en cualquier época del año.

Allí, todo crece y se multiplica.
Incluso tu recuerdo,
incluso el rencor.

Plantamos una semilla de duda,
para tener la posibilidad de
arrepentirnos.

Pero el tiempo y la distancia no curan
ni borran nada.
En el mejor de los casos,
nos vuelven un poco más sensatos.

Supe que no habría marcha atrás.
No volverías a buscarme
porque tu verdad corría peligro,
y la querías solo para vos.

Vi nuestro futuro incendiarse
en ese abrazo
que preferimos no darnos.

No fuimos sinceros.
Cada uno se guardó
su propia versión del fracaso.

Se interpuso en nuestro mañana
el temor del ayer:
convertirnos en todo lo que siempre rechazamos.

Ninguno de los dos lo dijo,
al final, no pudimos evitarlo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s