La última ilusión intacta

Elegiste reivindicar la dignidad de tu ego
y así quebraste la última ilusión intacta
de un verano bajo el sol.

Las olas no se rompieron al llegar a la orilla,
los pies no se bañaron con el agua tibia,
la arena mojada no pudo absorber el hastío
de un año para el olvido.

Perdí la cuenta.
No recuerdo hace cuánto espero
que las nubes se disipen
para poder digerir el ocaso
de tantas miserias.

Me dejé guiar por mi instinto
y por esa brújula rota
que siempre apunta en dirección
al oeste.

Todavía no existen en este plano
palabras para definir
el vacío de tu abandono.

Sólo una valija,
un par de piernas
y un mapa con varias rutas
por conocer.

Quedé varada en la rotonda de tu misterio.
Sigo creyendo que una esquina mal señalizada
nos desvió de nuestro propósito y terminamos
en avenidas opuestas.

Quería contarte que la noche se hizo eterna
y que entendí la oscuridad
cuando el alba apareció junto a tu voz.

Pero elegiste darle la mano a tu ego recién herido.
Entonces el verano transcurrió más frío que el silencio
y así quebraste la última ilusión intacta
de arrojarnos a la profundidad y salir a flote,
ilesos,
por la magia que creábamos cuando en la adversidad
éramos uno.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s