Tú la llevas

Jugar a la mancha sólo es divertido cuando somos niñxs. Los adultxs no tenemos mucha paciencia para correr. Preferimos perder al primer descanso que correr atrás de algo que no nos da la seguridad de poder alcanzarlo alguna vez.

Casi

Crecer también es reconocer que para acercarse al final del recorrido hay que animarse a dejar personas atrás aunque soltarle la mano sea lo más doloroso del aprendizaje.

La suma

Somos la suma de todas las veces que nos rompimos
y nos volvimos a armar;
la suma de todas las ocasiones que nos dijeron que no
pero también de las escasas oportunidades que obtuvimos el sí.

No se puede

Es imposible. Nadie puede ser la misma persona después de romperse, de atravesar el fuego e incendiarse por completo, de hundirse en el océano más profundo de sus miserias. No se puede ser la misma persona si se quiere evitar malestares que ya lastimaron suficiente. No se puede.