Perotá Chingó: un viaje de encuentros cósmicos y terrenales

–  ¿Qué tal Perotá Chingó?

–  … -. Recuerdo que le sonreí y la miré fijamente. No tenía mucho tiempo puesto que mi interlocutora demandaba una respuesta inmediata. Entonces, pensé. Demoré varios segundos antes de contestar; todavía no sabía bien cómo describir aquellas primeras sensaciones. Un día después, sus voces aún me perseguían, rondaban en mi interior; resonaba un malambo sin pausa en la cabeza. Recapitulé de manera desordenada el show sabiendo perfectamente de antemano qué había sucedido cuando los músicos salieron a escena así como también tenía muy claro qué contarle a mi oyente. Lo cierto es que me daba vergüenza admitir lo que estaba a punto de manifestar.  Leer Más

Rodar ligera, rodar liviana

–  ¿Arrancamos? -, soltó dubitativa. Como si mis deseos anhelaran lo contrario; como si no estuviera luchando contra mis impulsos para controlarme, para no mandar todo al diablo, para no rajar sin aviso, sin horarios, sin fecha estimada.

Primero la derecha, luego la izquierda. Las piernas se entregaron a flotar en una altura poco prometedora. Se deslizaron, en principio, con dificultad. Pero a medida que avanzaban por una calle peligrosamente empedrada, los pedales aminoraron su resistencia. Leer Más

Más allá del invierno: una historia de redención

¿Escucharon hablar alguna vez sobre “el ritual del libro”? ¿No? Qué bueno. Porque entiendo que es una teoría que acabo de elaborar mientras pensaba cómo arrancar estas líneas. Mi conjetura es simple y parte de la idea de que elegir un libro es como decidir el destino de tu próximo viaje. Al menos desde mi experiencia, les confieso que soy partidaria de la versatilidad. Si vengo al palo con periodismo narrativo, es casi seguro que al siguiente giro voy a preferir una novela clásica o algún policial que me mantenga atenta e intrigada hasta el final. De igual manera cuando me voy de vacaciones: si el verano anterior estuve de mochila acampando entre las montañas, luego querré relajar en alguna playa. Leer Más

Luzbelito: Un reflejo de nuestra vergüenza

(PRÓLOGO)
EL INFIERNO DE LUZBELITO ES UN ESPEJO PARA NUESTRA VERGÜENZA.
SOMOS HIJOS DE MULTIVIOLADORES MUERTOS.
SOMOS LOS HIJOS DE PUTA QUE VAN A BEBER DE SUS AGUAS
Y, 
YA SABEMOS, LOS HIJOS DE PUTA NO DESCANSAN NUNCA.
ZIPPO.

 

Entre las dificultades que conlleva la producción de un disco, destaco en esta oportunidad, la realización de una obra conceptual. Los momentos previos: el surgimiento de una idea, explotarla desde diferentes perspectivas, plasmarla a lo largo de 11 canciones dándole vida sonora y lírica, contar la historia a través de la música y lograr que el público cree en su cabeza el personaje de Luzbelito. Leer Más

La abuela Kika

El mismo barrio, aquella esquina y ese árbol de paltas que no deja de dar frutos. Me acerco al timbre de su casa, lo hago sonar. En realidad, me quedo pegada a él, prolongo el sonido sólo para que ella se cerciore, al escucharlo, que soy yo. Y entonces, abre la puerta. Viene corriendo como si se tratara de una urgencia. Me mira, sonríe, busca un par de segundos la llave correcta que destrabe el portón.  Me percato de sus mejillas sonrosadas que sobresalen de su tez pálida. Debe estar cocinando, pienso. Ella sigue buscando la llave. Leer Más

Santa Teresa de las alturas, la favela que no fue

Una morena cincuentona de cabello prominente, asoma su rostro por aquel balconcito circundado de flores. Observa detenidamente: primero a la izquierda, luego hacia la derecha. Se cuelga ensimismada, con la mirada fija en un punto invisible sobre el horizonte hasta que se percata, cinco segundos después, que lleva en su mano diestra un recipiente lleno de agua. Sin embargo, aquella maceta de tierra seca nos advierte, mientras absorbe el líquido, que nada verde brotará de sus raíces descuidadas. Mientras tanto, en el piso inferior se ubica el almacén de Joao Mendes, conocido en el barrio por su pan de queso (pao de queijo) calentito a todas horas. Dos casas más adelante, sobre la calle Rua Paschoal Carlos Magno, se erige siempre atractivo el Bar El Cafecito, el más popular de la zona y uno de los más concurridos de Río de Janeiro. Los lugareños comentan que la birra helada es una parada obligatoria en la cantina antes de continuar camino. Leer Más

La alegoría del origen

Tomar impulso; saltar sin certezas; caer lentamente al vacío; sumergir el cuerpo, la voz de la cabeza tan difícil de apagar, las ideas inseguras que no terminan de aflorar; enfrentar la oscuridad cada vez más aturdidora; esperar el impacto que, según la ocasión, se da mañas para aletargar la bienvenida; tocar fondo; vencer en un descuido a la testarudez que nos impide abrir los ojos. Leer Más