Abrazar la distancia

Esta tarde se respira un aire diferente. Son evidentes los síntomas de una primavera prematura. No hay vestigios de bufandas, ni chalinas; las modernas ruanas quedaron colgadas en el perchero de casa y, ni por asomo, desfila algún transeúnte encapuchado. Pienso, mientras dejo atrás la estación Las Heras, que esta debe ser nuestra época favorita del año. Los colores vivos reemplazan a los opacos grises que caracterizan al frío, las flores renacen de sus cenizas, los pájaros no dejan de parlotear y la gente vuelve a colmar las plazas. Leer Más