Brillar a contraluz: algo normalmente anormal

PRÓLOGO

Nos enseñaron a ver la vida a contraluz. Los deseos y objetivos, las metas y proyectos, los resultados de los esfuerzos y sacrificios, se encuentran ubicados allá lejos, haciéndose pasar por luz, alumbrados tenuemente en el horizonte. Y nosotros, cual figuras desdibujadas y opacadas por el resplandor de nuestras aspiraciones, nos movemos zigzagueantes en el limbo procurando llegar a la recta final para salir de ese gran vacío que nos produce la oscuridad.

Nos enseñaron a ver a quienes nos rodean a contraluz. La sensación de inferioridad es un arma de doble filo: imposible de saciar y perturbadoramente inquieta. Se manifiesta cada vez que ambicionamos eso diferente que tiene el otro. Eso que implica una ausencia y cuya tenencia es lo único que nos puede completar.

A veces, creemos que los días transcurren a contraluz. Nos dejan afuera de su esplendor, no paran de llegar las noches en vano antes de poder atrapar algún recuerdo que guardar en la memoria. La burbuja en la que habitamos (y nos limita constantemente) no nos deja escampar para irradiar, de vez en cuando, partículas luminosas.

Sin embargo, no nos percatamos que la negrura forma parte del cuadro; que la oscuridad es necesaria para que se produzca el efecto de contraluz y que, en realidad, esa luz nos da directo en la cara, apunta a una sola dirección y responde al propósito de distinguimos a cada uno de nosotros. La luz avanza al ritmo de nuestros pasos, nos llena de vida, nos llena de magia.

Cuando un artista comienza su carrera musical ninguna de las decisiones que tiene que tomar a diario son al azar. Ni quién será su representante; ni las veces que ensayará por semana; ni el estudio de grabación; ni la cantidad de canciones por disco; ni los escenarios en los que se subirá; ni los festivales en los que participará generosamente por amor al arte o de forma remunerada. Los músicos no planifican en base a simples coincidencias (aunque, en ocasiones, éstas pueden ser de gran ayuda), sino que la tarea de hilvanar fino en los objetivos que se pretenden lograr es lo que termina forjando su éxito y el aprecio por parte del público.

Hoy resulta hasta difícil pensar cómo una de las bandas más convocantes del rock uruguayo peregrinó, al igual que miles de soñadores, por “la ruta del artista”. Ellos, que no fueron la excepción a la regla, también llegaron al paredón y tuvieron que resolver el acertijo que les propuso la primera encrucijada: continuar por el sendero trazado en el mapa y ser una banda más del montón o desviarse de las indicaciones y armar su propio itinerario para diferenciarse y seguir creciendo.

Si bien, la Vela Puerca cimentó las bases de su estilo musical con Deskarado (1998), primer álbum de estudio y, luego, con De bichos y flores (2001), el verdadero momento de tirarse a la pileta y arriesgar todo lo cosechado llegó de la mano de A contraluz (2004), la tercera placa discográfica. Dicho lanzamiento implicó un giro sustancial en la forma de trabajar y en la personalidad del grupo que se caracterizaba por sus melodías festivas y una lírica que siempre invitaba al agite.

Tras una exitosa gira por Europa que, terminó de consagrar a la Vela Puerca como uno de los conjuntos más influyentes de la Banda Oriental, los uruguayos regresaron recargados de energías y de nuevas experiencias para editar en octubre de 2004 A contraluz, el trabajo que mejor refleja la maduración de los músicos y que muestra una faceta compositiva que trata de distanciar sutilmente el sonido trabajado en este álbum del esquema anterior.

Este disco fue producido por Gustavo Santaolalla, al igual que su predecesor, y el estudio de grabación elegido fue Del Cielito Records en Buenos Aires. La Vela Puerca se dio a conocer con melodías alegres que recorrían historias entre el reggae y el ska, sin embargo, en esta producción, destapan su lado más oscuro (Va a escampar, Clarobscuro, Zafar, Un frasco) con 14 canciones que, sin perder su esencia festiva, rockandrollean un poco más el cemento y nos permiten bajar un par de cambios, escucharlas, reflexionarlas, cantarlas a la par de sus autores.

Si hay un rasgo que siempre caracterizó a los integrantes de la Vela Puerca es el compañerismo y, por sobre todas las cosas, la solidaridad con sus pares. Por eso, A contraluz tiene entre sus invitados a Toto Méndez, Carlos Méndez y Carlos Morales en guitarras, Bebe Ferreira en el Trombón, Sergio Dawi en saxo barítono, Gian Sirio Di Piramo en la viola y Javier Casalla en el violín, entre muchos otros.

En tiempos de Spotify y de diversas plataformas que tienen a sus usuarios acostumbrados a escuchar artistas de forma aleatoria, los uruguayos lograron hace 15 años atrás producir un disco compuesto de 14 canciones con una duración de 57 minutos. Pese a que el “Enano” Teysera y “Cebolla” Cebreiro consideran que el alma de A contraluz es el tema que arranca el álbum, Llenos de magia, el corte de difusión elegido para presentar la nueva placa fue De atar, pieza que jamás podría fallar y que reúne todos los elementos que hacen a la esencia velera: ser pegadiza, jocosa, reflexiva, salva humores, alocada y que asegure el pogo y el agite.

004Mientras tanto, Argentina, cuna del rock hispanohablante, vivía en 2004 el apogeo de muchas bandas que hoy llenan los recintos en los que se presentan. Cada vez que los uruguayos cruzaban el charco no existía la suspicacia entre la masa porteña porque eran recibidos con los brazos abiertos y los despedían con ganas de mucho más. El escenario habitué que frecuentaban los músicos de por aquel entonces era el de Obras Sanitarias (Ciudad Autónoma de Buenos Aires). Por eso, la Vela no encontró mejor espacio para presentar con doble fecha (19 y 20 de noviembre) y a sala llena su más reciente trabajo en el país vecino.

Lista de temas

  1. Llenos de magia;

  2. Sin palabras;

  3. Dice…;

  4. De atar;

  5. Va a escampar;

  6. Escobas;

  7. Clarobscuro;

  8. Zafar;

  9. Caldo precoz;

  10. Haciéndos

  11. e pasar por luz;

  12. En el limbo;

  13. Un frasco;

  14. Doble filo;

  15. A lo verde.

Somos esclavos de la canción”, repitió en más de una oportunidad Sebastián “El enano” Teysera y, quienes seguimos a esta banda uruguaya desde sus inicios podemos atestiguar que la esencia sigue siendo la misma que germinó de aquel grupo de adolescentes que cantaban en una vereda Vuelan palos o la tan tarareada Mi semilla. No obstante, coincido con los músicos en que las canciones evolucionaron, encontraron su punto de inflexión para mutar y exprimir su lado más luminoso.

Se arriesgaron a encender la vela una vez más para recibir y festejar su primera década de existencia con un álbum que tenía la intención de romper un poco los parámetros y lo consiguió. Este mes, se cumplen 15 años del disco que hizo las veces de bisagra para este conjunto tan uruguayo como argentino, porque para pisar estas tierras no necesitan documentos. Desde nuestro lugar y, como veleros empedernidos, seguiremos deseando que las canciones monopolicen el apetito de estos artistas para que no dejen de escribir su historia sobre los escenarios.

La Vela Puerca es

Sebastián “Enano” Teysera en voz, armónica y guitarra;
Sebastián “Cebolla” Cebreiro en segunda voz;
Nicolás Lieutier en bajo eléctrico;
Carlos Quijano en saxo;
Alejandro Picone en trompeta;
Santiago Butler en guitarra eléctrica;
Rafael Di Bello en guitarra eléctrica y acústica;
José Canedo en batería;
Diego Méndez en teclados.

Esta nota fue publicada por primera vez el primero de octubre de 2019 en http://www.rock.com.ar tras cumplirse 15 años del disco A contraluz: https://rock.com.ar/notas/la-vela-puerca-disco-a-contraluz?fbclid=IwAR3RUFNVqEtsujpezKAwPxksr3X4A5LbGa2j0pKQnU2NJlL_5hV3W1smUn8

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s