Tú la llevas

Jugar a la mancha sólo es divertido cuando somos niñxs. Los adultxs no tenemos mucha paciencia para correr. Preferimos perder al primer descanso que correr atrás de algo que no nos da la seguridad de poder alcanzarlo alguna vez.

No dicho

Lo no dicho no se desvanece junto a los rostros del pasado. Sólo se adormece, esperando el momento inoportuno para volver a despertar y recordarnos que todavía sigue ahí, germinando, multiplicándose porque no supimos cortarlo de raíz.

La suma

Somos la suma de todas las veces que nos rompimos
y nos volvimos a armar;
la suma de todas las ocasiones que nos dijeron que no
pero también de las escasas oportunidades que obtuvimos el sí.

Insuficiente

No fue suficiente la sinceridad.
La verdad sabe destilar su propia ponzoña.
Se deslizó astuta hasta alcanzar nuestras copas vacías
y el color de la soberbia nos encandiló.