El sonido del silencio

Allí, donde el frío es amigable y te penetra sólo por los ojos. Allí, donde el cielo parece confraternizar con las montañas. Allí, en las alturas del sur, donde tuve uno de mis tantos ‘mano a mano’ con la naturaleza y casi casi termina en derrota. Leer Más

Perotá Chingó: un viaje de encuentros cósmicos y terrenales

–  ¿Qué tal Perotá Chingó?

–  … -. Recuerdo que le sonreí y la miré fijamente. No tenía mucho tiempo puesto que mi interlocutora demandaba una respuesta inmediata. Entonces, pensé. Demoré varios segundos antes de contestar; todavía no sabía bien cómo describir aquellas primeras sensaciones. Un día después, sus voces aún me perseguían, rondaban en mi interior; resonaba un malambo sin pausa en la cabeza. Recapitulé de manera desordenada el show sabiendo perfectamente de antemano qué había sucedido cuando los músicos salieron a escena así como también tenía muy claro qué contarle a mi oyente. Lo cierto es que me daba vergüenza admitir lo que estaba a punto de manifestar.  Leer Más

Rodar ligera, rodar liviana

–  ¿Arrancamos? -, soltó dubitativa. Como si mis deseos anhelaran lo contrario; como si no estuviera luchando contra mis impulsos para controlarme, para no mandar todo al diablo, para no rajar sin aviso, sin horarios, sin fecha estimada.

Primero la derecha, luego la izquierda. Las piernas se entregaron a flotar en una altura poco prometedora. Se deslizaron, en principio, con dificultad. Pero a medida que avanzaban por una calle peligrosamente empedrada, los pedales aminoraron su resistencia. Leer Más

La alegoría del origen

Tomar impulso; saltar sin certezas; caer lentamente al vacío; sumergir el cuerpo, la voz de la cabeza tan difícil de apagar, las ideas inseguras que no terminan de aflorar; enfrentar la oscuridad cada vez más aturdidora; esperar el impacto que, según la ocasión, se da mañas para aletargar la bienvenida; tocar fondo; vencer en un descuido a la testarudez que nos impide abrir los ojos. Leer Más